- Por admin
- 26 de febrero de 2018
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«A veces me sentía triste por las cosas que me habían pasado en la vida. Pero cuando llegué aquí, todo cambió. La gente es lo que hace que este sea un lugar especial».

Te presentamos a Mynor. Mynor comenzó a estudiar en Safe Passage en 2009, a los 18 años. Aunque solo podía asistir dos días a la semana, rápidamente se involucró en diversos aspectos de nuestro programa y encontró tiempo para unirse a nuestro club deportivo de los sábados.
Al reconocer el talento natural y las habilidades de liderazgo de Mynor, Safe Passage no tardó en pedirle ayuda con el programa de fútbol. Bajo su dirección, nuestros equipos ganaron varios torneos locales —¡puedes ver los trofeos en nuestro edificio principal!
«La educación física es más que solo hacer ejercicio; se trata de brindar a los alumnos una mejor calidad de vida. Les da la oportunidad de divertirse mientras aprenden», dice Mynor.
Después de graduarse de la preparatoria en 2013 (a los 22 años), Mynor pensó que su etapa en Safe Passage había llegado a su fin. ¡Se llevó una grata sorpresa cuando le pidieron que regresara como miembro del personal del programa deportivo! Cinco años después, Mynor sigue aquí, compartiendo su historia y guiando el desarrollo físico y social de nuestros niños.
«Prácticamente me formé entre las paredes de Safe Passage. Tuve una maestra maravillosa, la seña Lili, y ahora es mi compañera de trabajo. Me sorprende que haya tanta gente aquí dispuesta a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Esa es una de las mejores cosas que he encontrado aquí».
Tanto Mynor como su hermano, Axel, se graduaron en Safe Passage, y su mamá, Bonifacia , es parte de nuestro Programa de Educación para Adultos. Lee su historia aquí.
