Desde el 16 de febrero, hemos estado trabajando para obtener la autorización de las autoridades guatemaltecas para permanecer en el campus, ¡incluso si pasamos al nivel rojo! Por lo general, las disposiciones del gobierno solo exigen la educación a distancia mientras se esté en el nivel rojo, pero con esta exención especial, harán una excepción para permitirnos continuar con un formato híbrido, con restricciones de seguridad adicionales.
Aunque esto implicará protocolos más estrictos de seguridad y salud, nos da mucho gusto que los estudiantes puedan permanecer en el campus este año de manera segura.
Hace un par de semanas, dimos la bienvenida a nuestros alumnos de vuelta al campus después de un cierre escolar obligatorio de casi dos años. Comenzamos nuestras evaluaciones para abordar las deficiencias educativas, socioemocionales y nutricionales que sufrieron nuestros alumnos al haber estado alejados del campus durante tanto tiempo.
Volver a ver a nuestros estudiantes en persona no solo fue emocionante, sino que fue imprescindible para evaluar sus necesidades futuras, las cuales han crecido exponencialmente desde el inicio de la pandemia. Si bien nos hemos adaptado y hemos atendido las necesidades más urgentes de nuestros estudiantes durante el cierre, el apoyo directo y el contacto con nuestro personal son fundamentales para su éxito a largo plazo.
Protocolos para los estudiantes en el campus
Con el fin de garantizar que el personal y los alumnos estén lo más seguros posible, hemos implementado protocolos exhaustivos. Esto incluye dividir a los alumnos en pequeños grupos llamados «burbujas», de un máximo de diez alumnos cada uno. Las burbujas se alternan, de modo que cada grado y cada clase tenga al menos un día de clases presenciales a la semana en el campus. El resto del tiempo, los alumnos continúan con el aprendizaje a distancia y reciben alimentos y materiales educativos para que puedan seguir adelante hasta su próximo día con nosotros.
Además de las estrictas medidas de distanciamiento social, seguimos cerrados para los alumnos los miércoles para realizar una limpieza y desinfección más exhaustivas. Estas medidas, junto con un control de salud más amplio y estricto, nos permiten limitar la exposición e identificar rápidamente los casos de infección, con el fin de frenar la propagación del virus dentro de nuestra escuela.
Cumplir con las disposiciones del gobierno
Nuestra capacidad para seguir abiertos, incluso en formato híbrido, depende de los niveles de casos de COVID-19. Cada dos semanas, las autoridades de salud de Guatemala publican una actualización de los casos activos en el país y asignan a cada municipio una clasificación con un código de colores.
El cuadro codificado por colores indica los siguientes niveles de riesgo:
Rojo – Máximo – con énfasis en el aprendizaje a distancia
Naranja – Alto – se permite el aprendizaje en formato híbrido
Amarillo – Moderado – con clases presenciales en el campus, pero con protocolos reforzados
Verde – Normal – sin restricciones
Aunque comenzamos en el nivel naranja al inicio del año escolar, la situación volvió rápidamente al nivel rojo y nos vimos obligados a cerrar nuevamente. Nuestros alumnos han vuelto a estudiar a distancia durante las últimas dos semanas, debido al aumento en los casos de COVID. Sin embargo, tenemos la esperanza de que pronto regresemos al nivel naranja y podamos volver a impartir clases en formato híbrido, a medida que disminuya el número de contagios.
La próxima actualización se realizará en los próximos días y mantendremos a todos informados sobre el estado.
Muchísimas gracias por ayudarnos a llegar hasta aquí y por acompañarnos en este camino. Para obtener más información o ver el video del regreso de nuestros estudiantes al campus, consulta la entrada anterior del blog con nuestro director ejecutivo, Trae Holland, y nuestro equipo de liderazgo guatemalteco.